Trigo

Los análisis realizados con la variedad tradicional del trigo barbilla recolectado en las dos últimas campañas sitúan el valor proteínico entre el 13,7 Y 18,2% según lotes y zona de recolección. Un dato que sitúa al trigo canario muy por encima de las variedades de trigo importadas.

Además, en ningún caso se ha alcanzado el 70% de almidón a diferencia de muchos de los productos elaborados tipo corn flakes que forman parte de los desayunos juveniles, sin justificación desde el punto de vista nutricional.

La producción de trigo se ha incrementado en el Norte de la isla de Tenerife considerablemente pasando de los casi simbólico 22.680 kg de la Campaña 2012 a 83.451 kg. en la Campaña 2014. Lo más destacable no es tanto la cifra, sino que la misma pone de manifiesto como los agricultores van confiando en un futuro orientado a la recuperación del cultivo de trigo tradicional, cuidando especialmente la calidad del mismo, como producto agrícola diferenciado del grano importado

Las importaciones solo de trigo blando y millo son tan desequilibradas respecto a la producción local que no cabe aspirar a razonables cotas de autoabastecimiento a medio o largo plazo, sin embargo se tiene el convencimiento, vistos los objetivos alcanzados que es posible que la exigua producción de grano de variedades autóctonas sea demandada por un segmento de población sensible a las características del grano local, tanto por su elevado contenido mineral en macroelementos esenciales para el buen funcionamiento del organismo humano (potasio, sodio, calcio y magnesio) como microelementos esenciales (cobre, hierro, cinc, manganeso y molibdeno), ello al margen del elevado valor proteínico.

Todo ello indica que los productos elaborados con trigo de variedad tradicional cultivado en Tenerife contendrán mayores nutrientes y, por tanto, el mejor sabor y olor.