Sabores de Entonces

"El día está a punto de acabarse y pasar el bastón a la a la reina de la noche. Vuelvo al hotel y me siento a la mesa con Rodrigo. Tomo un vaso de leche de cabra y observo a Rodrigo como abre otras de sus conservas que trajo de la Península. Ya no hablamos de este asunto más. Rodrigo está así enlazando con la Península; come comida peninsular, mientras yo como pan moreno, gofio disuelto en caldo, y frutas secas. Así, sin embargo, me siento más en casa que él. Esta isla es mi hogar ahora"

De este modo se expresaba en el pequeño hotelito de Puerto Cabras, hoy Puerto del Rosario, aquel lejano 1924 durante su destierro en la isla de Fuerteventura, el vasco destituido por el Directorio de Primo de Rivera que fue insigne Rector de la Universidad de Salamanca. Con estas palabras ponía de relieve dos formas de entender su presencia en este Archipiélago, la integradora en el medio, comiendo el pan oscuro horneado con nuestro grano tradicional, posiblemente de las especies barbilla blanca y colorada y el gofio elaborado con este grano. Actitud evidentemente contrapuesta a la del periodista, también compañero en el destierro, D. Rodrigo Soriano que se alimenta de las conservas que ha traído en su equipaje procedente del territorio peninsular, es decir alimentos importados.

Don Miguel de Unamuno no se limita a expresar su opinión personal acerca del gofio, sino que también se implica en la promoción del mismo. Así durante la visita de unos amigos franceses que lo habían ido a confortar en su confinamiento, él lo llama "la santa libertad de que gozo", los lleva a un molino de viento con su vieja muela de piedra, poniendo de relieve el grato aroma que impregna la estancia. Cuenta que "por la noche los franceses, cocineros de afición, como es entre ellos frecuente, nos hicieron un pastel de gofio, huevos, mantequilla y algo de coñac, echando encima, después bien tostado -un segundo tueste- miel."

Al margen de las propiedades organolépticas de las variedades tradicionales del trigo que históricamente se cultivaban en Canarias, se ha puesto de manifiesto que el sabor, la textura, el color y el olor recuerdan inevitablemente al de hace muchos años, seguramente el mismo que señalaba D. Miguel de Unamuno cuando compartía su experiencia gustativa con su amigos franceses.

Son los sabores de entonces...