Gofio

El gofio se identifica como un elemento alimenticio característico del archipiélago canario. De esta íntima identificación de las Islas con la harina integral de trigo, millo o cebada, previamente tostada y molida con un poco de sal, ofrece un valioso testimonio D. Miguel de Unamuno.

En dicho artículo señala que el gofio es anterior al pan, naturalmente posterior a la invención del fuego y que los antiguos guanches ya se alimentaban con el mismo. Ante posibles críticas sobre sus cualidades no duda en afirmar: “Dicen que el gofio es pesado, que es difícil de digerir. A mi no se me ha indigestado. Y aquí lo como, bien que diluido en caldo. Es por otra parte, alimento que se recomienda para los niños; y los ingleses y norteamericanos se han dado en imitar el gofio poniéndole otra etiqueta y atribuyéndose, industrialmente, su invención"

GOFIO: "La santa libertad de que gozo"

Miguel de Unamuno

El gofio con grano del país para el deportista y el estudiante

A las singulares características nutricionales del gofio se agregan en el caso de gofio de trigo del país un elevado aporte proteínico situado entre los valores 15 y 17 y un 22% más de fibra sobre el grano importado. Estas cifras lo sitúan como un alimento especialmente indicado para la dieta de los deportistas y estudiantes sometidos a altas exigencias, tanto por su excelente digestibilidad y buena asimilación como por aportar nutrientes de elevada biodisponibilidad.

Con ello, el valor nutricional del gofio lo hace muy adecuado para la alimentación del deportista, por aportar hidratos de carbono de asimilación media y lenta, fibra soluble y no soluble, vitaminas del complejo B y vitaminas A y D; macro elementos minerales necesarios como sodio, potasio, calcio y magnesio, así como micro elementos minerales esenciales, hierro, zinc, manganeso y cobre; ácidos grasos omega 6 poliinsaturados y aminoácidos. Destaca además por su bajo poder calórico, inferior a 365 cal/100gr. de gofio de trigo.

Al ser el gofio alimento integral, el aporte de fibra dietética es importante regulando el tránsito y la salud intestinal. Al retrasar la absorción de los hidratos de carbono simples modula los niveles de glucosa en sangre.

Para el desayuno o merienda se puede adicionar a la leche, sin excluir complementar con una pieza de fruta. De este modo se establece un equilibrio nutricionalmente suficiente que posibilita el adecuado rendimiento físico e intelectual que se requiere en los jóvenes.